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Capacitación para Líderes




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Crisis de Dirigencia

Programa Avanzado en  Formación de Líderes (Coaching)
Por Eduardo Dalmasso
Prof. de Liderazgo y Estrategia de la U.N.C
Publicado en La Voz del Interior edicion 23 de Diciembre de 2001

Seminario Completo (6 módulos):                                                                        
$110 mensuales (duración 3 meses) $330 total
Por Módulos Independientes:
$60 por módulos de 2 clases -
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Incluye material y certificado
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DALMASSO & ASOCIADOS
Av. Gral Paz 120 - piso 8 of. E
Tel / Fax 0351 4281516
Córdoba - Centro - Argentina
Horario de 9 a 13:30 hs.
E-mail:
dalmassoliderazgo@arnet.com.ar
Web: Click Aqui

Crisis de Dirigencia – Crisis recurrentes de Argentina.

Existe en nuestra comunidad una especie de azoramiento y perplejidad, ante una realidad que hasta hace poco tiempo atrás muy pocos avizoraban.

En verdad, a cualquier sociedad que carece de una clase dirigente, le tiene que costar mucho distinguir la paja del trigo.

Pareciera ser que la influencia ideológica del valor del mercado a ultranza, sesgó las mejores mentes hacia un pragmatismo sin horizonte y sin capacidad de reflexión suficiente, para contribuir a definir valores, principios y conductas públicas regidas por la ética y la sobriedad.

En cualquier sociedad organizada, cuando existe una clase dirigente respetada, es posible que los actores sociales confíen en reencauzar las acciones más difíciles. Esto, por valorar los desaciertos como errores y no como complicidad u omisión grave. Pero cuando las realidades se transforman en patéticas por ser fruto de discursos económicos ajenos a las posibilidades de un pueblo, cuando el discurso pretende negar la realidad, cuando intereses minoritarios, la soberbia o la falta de una concepción estratégica flexible impide rectificar políticas, las consecuencias no pueden ser otras que la frustración social y lo que es peor, la pérdida de confianza en si misma de una comunidad harta de sucesivos fracasos....Es posible superar las dificultades?

Que difícil de responder verdad? Cuáles serían los requisitos?

Parecería que hay patrones de conducta, valores y lectura de la realidad que de acuerdo a la evolución de nuestros últimos 25 años y quizás lo que es peor de nuestros últimos 50 años, nos han conducido y nos conducen a un deterioro creciente y no sólo en lo material. Pensemos en qué valores y principios se asientan nuestras conductas sociales? Bien, sea por casualidad o por conocimiento de nuestro historia , el Secretario del Tesoro Norteamericano dio en la tecla, cuando nos dijo que los Argentinos en 70 años no habíamos sabido encontrar un proyecto propio que nos fortaleciera en el contexto mundial

Es verdad , diferencias irreconciliables y exacerbadas demoraron o atrasaron nuestra experiencia democrática y más que eso dañaron la posibilidad de comprender nuestros intereses a partir de propuestas superadoras de las naturales divergencias que en cualquier sociedad se anidan.

La vuelta a la democracia no fue suficiente para superar nuestras tendencia a pensar desde lo corporativo y menos aprender a asumir la responsabilidad cívica de comprometernos con el otro. De ello la fortaleza de los discursos de los centros hegemónicos del poder mundial ante nuestra fragmentación.

Al igual que hoy, la práctica de responder a intensos desafíos y las dificultades de establecer un proyecto de largo plazo, nos conduce a afirmarnos como se pueda y denostar a quien se atreva a cuestionarnos. Con este condicionamiento cultural, cualquier sector y partido político que ha representado a la débil clase dirigente Argentina, siempre ha entendido el futuro como la repetición del hoy, sin ninguna visión clara de la consecuencia de sus acciones más allá de lo inmediato. En suma, permanentemente desplazamos los problemas para luego, en definitiva cuando no podemos más, tengamos que enfrentarlos desde una posición de debilidad extrema y la rebeldía popular en las calles.

Esto que parece infantil

Esto que parece infantil , en realidad es lo que nos sucedió en los últimos años. Miramos para el costado y nos negamos a ver que en realidad estábamos embarcados en una espiral de endeudamiento creciente sin ni siquiera lograr índices de desocupación aceptables. Y que por lo tanto, si el endeudamiento era la única forma de escapar de esta realidad o de la desocupación abierta, algo importante del diseño de esa realidad era absolutamente débil en relación a los intereses del país.

Pensemos si por la forma de conducirnos, no existe de hecho un desconocimiento de la responsabilidad que significa ejercer un Gobierno, y también desde cualquier sector social pero especialmente desde los estamentos con incidencia económica e intelectual, sobre nuestra falta de madurez cívica para interpretar que un programa de Gobierno, solamente es válido si diagnostica bien la complejidad de la sociedad en la cual pretende insertarse y si además posee capacidad de Gobierno para implementarlo.

Parecería entonces que si no aprendemos a cambiar nuestros enfoques y nuestro comportamiento cultural, poco podemos esperar de nuestro futuro como sociedad en el complejo y dinámico mundo en que nos insertamos.Algunos de los supuestos muy débiles.

Cinco supuestos claves fueron soslayados de una discusión seria sobre las bondades de un programa que en algún momento con nuestra natural liviandad nos permitimos recomendarle por ej. a Brasil. El primero , que el comportamiento de nuestra tasa de productividad se podría comparar con EEUU, segundo que todas nuestras regiones podrían adaptarse automáticamente a las exigencias de eficiencia de un mercado abierto, tercero que automáticamente se abriría un mercado de capitales para sostener la transformación, cuarto que se produciría en breves plazos un aumento sustancial de la eficiencia del sector público y el quinto tan grave como los anteriores , que nos podíamos despreocupar de la estructura de precios relativos del inicio porque estos por alguna razón (productividad creciente del sector industrial) se adecuarían en el tiempo. Bueno el problema es que los cinco supuestos se realimentaron unos a otros en términos de dificultar el proceso de competitividad.

En verdad , este condicionamiento lo vive en menor medida la Pampa Húmeda, pero aún así, solamente ha podido enfrentar los factores señalados mediante dos repuestas básicas . Concentración de la propiedad y un incremento de la productividad y producción en términos inéditos. Por esto es difícil que este sector acepte fácilmente en el futuro ser tributario de otros. Quizás en alguna medida, pero esto dependerá de sus posibilidades de crecimiento e incluso mantenimiento de sus logros.

Acaso no hay empresas que siguen creciendo? Por supuesto que sí, en cada sector existen nichos que permiten aprovechar ciertas ventajas en la medida que sus fortalezas relativas les permiten quedarse con una mayor parte de los ingresos, aún decrecientes. Sean , ventajas tecnológicas, de calidad empresarial, de capital, de conocimientos o monopólicas. Pero se trata de situaciones particulares y que por ello no alcanzan para dar repuestas a las necesidades sociales de reproducción del capital y empleo.

Por supuesto, se podría hablar de la destrucción creativa del capitalismo a lo Schumpeter, pero me parece que de lo que habría que hablar es de la creación de una nueva cultura y de una nueva dirigencia. Dirigencia que no debería soslayar el crecimiento de la productividad económica como eje de la subsistencia y crecimiento de un Estado o Regiones, pero que tampoco soslaye las particularidades e identidad de los procesos sociales de Argentina. En palabras de los Sistémicos: Sistema Proceso Tiempo.

Esto también que parece sencillo, no lo es. ¡Casi nos creíamos en el primer mundo¡ El ex presidente Sanguinetti de Uruguay y Felipe Gonzáles han escrito sobre la perplejidad que producimos y de nuestra propia decadencia. Por supuesto confían en nuestra capacidad de reacción, pero como lo logramos?.Qué pasa con nuestra clase dirigente?

Intelectuales importantes como Eric Calcagno, presentan nuestros problemas como si lo que estuviera sucediendo en Argentina fuera fruto de una conspiración de intereses extranjeros asociados a determinados sectores de la Argentina(1) . Es verdad que hasta la culminación de la crisis, los acreedores externos, ciertos grupos financieros, los titulares del sector privatizado, y los adalides del poder norteamericano confluían en sostener un modelo favorable a ellos. Esto es solo una pequeña parte de la verdad. Discrepo con ese tipo de apreciaciones. Esto es esquivar el bulto a nuestras responsabilidades políticas y de la dirigencia local en general, y no sólo local. Importantes empresarios de origen extranjero de cualquier sector e importantes empresarios nacionales también de cualquier sector, asisten y resisten desilusionados y perplejos al derrumbe de un modelo que recién entre el segundo y tercer año de recesión estructural se atreven a cuestionar. Importantes políticos que avalaban el modelo y a su sobresaliente mentor económico , atinan sólo a pensar en la incapacidad del Gobierno actuante (hasta hoy) y en los graves errores de su sobresaliente mentor económico. Los empresarios en general y los ideólogos de un liberalismo sin sustancia en el gasto público. Los sindicalistas, perdidos , sin ideas y reacción ante situaciones que los desbordan. Pocos piensan que hay una forma de leer la realidad y actuar que inevitablemente nos conduce a crisis recurrentes cada vez más graves. Pocos piensan que en realidad, el problema es que no somos capaces de generar nuestro propio discurso . Discurso que no tiene necesidad de romper con el discurso hegemónico mundial para preservar nuestra salud social dentro de las debilidades propias de actuar en la periferia respecto a esta globalización Norteamericana. Y entonces cuáles serían algunos replanteos?

Me parece que primero deberíamos aceptar que por nuestras falencias cívicas y culturales perdimos la importante oportunidad creada en el 91 también ante una situación límite.

Segundo, la importancia de reconocer que el discurso económico vigente nos ha llevado a una distribución del ingreso inaceptable. ( Predominio de interese ajenos a los propios).

Tercero, que sin la generación de una dirigencia que trascienda sus intereses sectoriales es imposible pensar en un país unido. Dirigencia que deberá representar otros valores al vigente. Estoy hablando de dirigentes de distintos sectores. No solamente políticos

Cuarto, que es necesario crear nuevas condiciones de representatividad en nuestros partidos políticos. Hoy la prioridad es un Programa de Gobierno de amplia aceptación.

Quinto, que sin un programa de empleo bien estructurado será muy difícil Gobernar.

Sexto, que sin la generación de un proyecto propio es imposible resguardar la integridad nacional y por lo tanto, la prioridad fundamental estriba en volcar recursos al sistema educativo. Sistema que también requiere de una revolución cultural . Parte de los fracasos de la dirigencia política , se genera en la práctica política y académica de la Universidad Argentina.

Eduardo Dalmasso, es Profesor de la Universidad Nacional de Córdoba

1) Le Monde Diplomatique.Art. Varios

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